Cómo superar una lesión de rodillas

Probablemente si estás leyendo este artículo es porque sufres o has sufrido una lesión de rodillas por lo que estás interesado en aprender cómo superar una lesión de rodillas. Es por ello que en este artículo que te traemos hoy queremos darte algunos tips para superar esta molesta afección.

El dolor de rodilla o lesión de rodilla es una de las condiciones más comunes; que puede ser causado tanto por problemas a corto plazo como a largo plazo.

Actividad física moderada

En caso de estar superando una lesión de rodilla es necesario que tengas en cuenta que el ejercicio que vayas a realizar debe ser delicado con esta zona del cuerpo y pensado para recobrar movilidad en la misma. Diversas asociaciones de reumatología recomiendan hacer ejercicio suave como caminar; montar en bicicleta sin realizar un gran esfuerzo, nadar, tai chi e incluso el yoga de forma moderada y concienzuda.

Además, debes tener siempre en cuenta que la actividad física mejora la salud del tejido tanto del cartílago como de la musculación de los alrededores de la zona, por lo que puedes superar una lesión de rodillas. Tanto para personas con una movilidad reducida en la zona como para las personas sin esta afección.

Además, el ejercicio de esta zona fortalecerá las articulaciones, así como el músculo de las piernas, especialmente beneficioso para las rodillas. Las personas con dolor en las articulaciones pueden beneficiarse de actividades como los aeróbicos acuáticos, ya que esto ejerce poca presión sobre las rodillas.

Ejercicios de fortalecimiento para superar una lesión de rodillas

Los individuos pueden trabajar con un fisioterapeuta para identificar los mejores ejercicios y programas para sus necesidades. El fortalecimiento de los músculos de la parte superior de la pierna (los cuádriceps); mediante el ejercicio puede ayudar a proteger la articulación de la rodilla. Estos músculos se encuentran a los lados y al frente de los muslos. A continuación, se muestran algunas formas de fortalecer estos músculos:

  • Estire y levante una pierna mientras está acostado o sentado. Coloca un pie en un escalón, luego el otro, bajando de nuevo y repitiendo los escalones
  • Siéntese en una silla y luego párate y siéntate repetidamente durante un minuto. Hágalo de forma lenta y controlada y evite utilizar las manos para apoyarse
  • Sostenga una silla y agáchese hasta que las rótulas cubran los dedos de los pies. Haz esto 10 veces

Asistencia médica y rehabilitación para superar una lesión de rodillas

La rehabilitación completa de una rodilla pasa muchas veces simplemente por los ejercicios en casa. Pero, en ocasiones, cuando se ha pasado por un procedimiento quirúrgico e invasivo será necesario tener asistencia médica de calidad.

Esto es necesario para identificar, en primer lugar, la causa del dolor. Por ejemplo, solo en la rodilla podemos sufrir una rotura del ligamento; una condromalacia rotuliana, fracturas de la rótula, síndrome de dolor femoropatelar, problemas con el ligamento cruzado anterior, etc.

todas estas patologías y afecciones necesitan un tipo específico de rehabilitación. Normalmente, según el tipo de rehabilitación, puede durar intervalos distintos. Para poder hacer una aproximación a la duración de la rehabilitación debemos tener en cuenta diversos factores como:

  • La edad del paciente
  • El estado general de su salud
  • Circunstancias laborales y personales

De media el tratamiento de rehabilitación puede durar entre dos y seis meses dependiendo, nuevamente, del tratamiento al que nos enfrentemos.

Reposo, hielo, compresión y elevación (R.I.C.E.)

El reposo, el hielo, la compresión y la elevación te ayudarán a recuperar el movimiento, no solo en la rodilla, sino en todo lo que conforma la misma. Así como superar una lesión de rodillas. Además, pueden ayudar a tratar el dolor leve de rodilla que resulta de una lesión en los tejidos blandos, como un esguince. La protección se refiere a proteger la rodilla de una lesión mayor, por ejemplo, al tomar un descanso de la actividad que la causó. El reposo puede reducir el riesgo de sufrir más lesiones y dar tiempo a los tejidos para que sanen. Sin embargo, no es aconsejable detener todos los movimientos, ya que esto puede provocar rigidez y, con el tiempo, debilidad muscular.

El hielo puede ayudar a reducir la hinchazón y la inflamación. Debe envolverse en un paño y aplicarse durante 20 minutos varias veces el primer día de la lesión. Nunca coloque hielo directamente sobre la piel, ya que esto puede provocar un daño mayor. La compresión con un soporte para las rodillas, por ejemplo, puede aumentar los niveles de comodidad. El soporte o vendaje debe ser firme pero no apretado. La elevación, o mantener la pierna levantada, estimulará la circulación y reducirá la hinchazón. Idealmente, la rodilla debería estar por encima del nivel del corazón.

Si te gusto
dale me gusta!

Síguenos en twitter